Me mueve crecer y compartir

6 febrero, 2018  /  Por:   /  Incaistas  /  General   /   329 Vistas
Charla TEDX INCAE 2018: “Vale la pena explorar y buscar un propósito de vida”

 

Todo lo bueno que recibimos de la vida creo que se puede representar con una paquete de caramelos, que además de saborearlos bien, es mejor compartir porque así se disfrutan más y saben más ricos.

Bendecida y con ganas de compartir, me movilizó ver la oportunidad de transmitir ideas que aprendí.

Empecé a investigar acerca del tema del propósito de la vida, porque el estrés y la depresión son los males más frecuentes de este siglo, ni la felicidad ni el éxito nos salvan de estar expuestos a ellos. Necesitamos un ancla que nos sostenga firmes a pesar de las dificultades, tristezas y visicitudes que nos toque atravesar.

La felicidad ha sido siempre la meta añorada por las personas, y los filósofos griegos fueron los primeros que empezaron a investigar sobre qué es y cómo se logra. La divergencia entre estas respuestas desplegaron varias corrientes de pensamiento: algunos decían que es autorrealización, otros que es el placer o hedonismo, o simplemente aceptar la realidad.

La motivación es importante, es como la gasolina que nos mueve, el motivo que nos lleva a la acción. Está súper bien y es muy válido motivarse para ganar mucho dinero, o hacer que un ex se arrepienta de haberte dejado, pero son motivos superficiales y efímeros, que una vez logrados, no queda mucho más que lo que se ve.

Por eso pienso que tenemos que tener el coraje de explorar cuál es nuestra razón de ser y darnos el tiempo de escuchar las respuestas.

Cuatro ideas para compartir

Cuatro aprendizajes o tips para tener en cuenta:

1. Tu propósito se encuentra fuera de tu zona de confort
Pienso que el propósito es ese llamado que escuchamos y nos impulsa a salir de nuestra zona de comodidad para aprender y ser mejores.

2. Para tener una vida de significado necesitamos Conectar tres cosas 
Nuestras Creencias → lifeview
Lo que hacemos   → workview
Y lo que somos    → meaning making

3. Es más fácil si buscamos ayuda, por eso pienso que buscar mentores es tremendamente útil.
No tenemos que volver a inventar la rueda. Alguien ya logró lo que nosotros queremos, alguien ya recorrió el trayecto por el que nosotros queremos andar. En los consejos hay sabiduría. Y al escuchar podemos aprender de sus errores Y así evitarlos.

4. Hacerse LA PREGUNTA:  ¿cuál es mi propósito?

Ciertamente esto requiere coraje para animarse a explorar y mucha valentía para tolerar completa incertidumbre. Sin embargo, pienso que vale la pena darse la oportunidad de rascar más allá de la superficie de los acontecimientos.

Yo creo que nos faltan preguntas más profundas… y tiempo para escuchar las respuestas.

Estamos bombardeados de estímulos. Demasiado accesibles y enchufados. Estamos apurados. De una tarea a la otra, de un emprendimiento a otro. Nuestra vida se ha vuelto intensa, rápida y lastimosamente poco reflexiva.

Si queremos crecer, renovarnos y verificar si estamos yendo en la dirección correcta, necesitamos cultivar espacios donde nos preguntemos en quién nos estamos convirtiendo. Un lapso donde nos conectemos con nuestros valores.

Podemos hablar de videos virales, a cuánto está el dólar y de resultados deportivos de taquito, pero estamos dejando –o evadiendo– las preguntas importantes, esas que son más invisibles, que no te gritan para llamar tu atención ni aparecen diariamente en una notificación de red social.

Una pregunta en particular, hecha hace miles de años: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante?”.¿Saben cuál fue su respuesta? “Amarás…”.

El inspirador Morrie Schwartz, dejó antes de su muerte un compendio de aprendizajes. El sabio profesor decía que la forma en la que finalmente tenemos significado en la vida es amando a otros, dedicándonos a la comunidad que nos rodea, creando algo con propósito.

“Sin amor somos pájaros con las alas rotas”, decía Morrie. Si el amor está ausente en nosotros, buscamos substitutos:
acumular dinero,
enterrarnos en trabajo,
en entretenimiento,
en lo material.

Lo peor es que este tipo de vacío no se va, sólo se incrementa con el tiempo. Sin alas, sin amor, vamos muriendo como país, como sociedad y como familia, cual pájaro malherido en el nido cuyo diseño original siempre fue volar.

Una vez que pongas los dedos en las preguntas realmente importantes, ya no podrás alejarte de ellas.

Pienso que vale la pena explorar cuál es el propósito de nuestra vida. Animarnos a reflexionar en posibles respuestas a esa pregunta que te cambia la vida.

Yo creo que debemos capacitarnos para evolucionar, y crecer para dar. Porque existimos por lo que recibimos pero nos eternizamos por lo que damos. Y si estamos aquí es para dejar una huella en nuestra generación.

Acerca del autor:

De Paraguay MBA Candidate 2018